Una vez realizado este paso, se introduce el tubo en la pieza hasta que el final del mismo coincida con la línea marcada con rotulador. Así sabremos con un simple vistazo con total seguridad, que la tubería se ha introducido correctamente. De esta forma aseguramos una unión correcta.
- Es muy importante tener en cuenta que, bajo ningún concepto, una vez introducida la tubería en el accesorio, el anillo de retención nunca sea manipulado, es decir, ni modificado de su sitio de origen, ni extraído del tubo, ni reutilizado. Una manipulación modifica los ángulos de los dientes alterando, a su vez, la fuerza de agarre en el tubo con la que fue concebido, pudiendo en este caso provocar la salida del tubo y a su vez originar la fuga de agua. Estudios realizados por Terrain han demostrado que por no poner un diente de retención nuevo, que cuesta 0,20 €, pueden crearse problemas, en el mejor de los casos, del orden de 600 €.-
- Es imprescindible, por tanto, que una vez manipulado el anillo de retención, éste sea cambiado por otro nuevo.