1. Es la maniobra más sencilla en uso actualmente. La cabina puede ser llamada y utilizada sólo por una persona o por un grupo de personas a la vez.
Cuando se registra una llamada en un piso, la señal luminosa del botón de cada planta se ilumina, mostrando que la cabina está prestando un servicio. Mientras tanto y hasta que se termine dicho servicio, no podrá ser llamada desde ningún otro piso.
2. El ascensor está bajo control exclusivo del pasajero que primero lo llamó y hasta que éste lo haya abandonado. Por lo tanto, no responde a otras llamadas.
3. El ascensor queda libre y las señales luminosas se apagan. Puede efectuarse otra llamada.
Esta maniobra sólo es operativa en casos de tráfico moderado.
NOTA: A través de la maniobra, se puede incrementar apreciablemente la eficiencia y rendimiento de la instalación. En términos generales, cuanto mayor sea la demanda de tráfico, más compleja o sofisticada debe ser la maniobra para prestar un servicio eficiente con la mínima instalación compatible.