El vidrio flotado se conoce también como vidrio "recocido". A la salida del horno, una vez obtenido por fusión de sus componentes, el vidrio recibe un tratamiento de recocido para relajar las tensiones de enfriamiento y así permitir su posterior corte y manufactura. Es el vidrio comúnmente utilizado sin recibir tratamientos térmicos adicionales a su fabricación. (ver UNE-EN 572-2).